El intendente de Reconquista sostuvo que el evento internacional representaba una “oportunidad histórica” para distribuir obras de infraestructura en el norte provincial y reclamó una agenda regional para revertir años de postergación.

Mientras Rosario, Santa Fe y Rafaela se preparan para convertirse en las principales sedes de los Juegos Suramericanos 2026, en Reconquista reapareció una discusión que excede por completo al deporte. El intendente Amadeo Enrique Vallejos cuestionó que el norte santafesino no haya sido incluido en el esquema de inversiones generado alrededor de la competencia internacional.

El jefe comunal recordó que desde la región se había planteado la posibilidad de aprovechar el evento para concretar obras en el norte y consideró que la magnitud de los Juegos ofrecía una posibilidad poco frecuente para acelerar proyectos de infraestructura.

“Pensábamos que era una oportunidad también para distribuir un poco y hacer algo de infraestructura en el norte”, explicó Vallejos durante una entrevista.

El planteo aparece a pocos días del comienzo de una competencia que demandó una importante preparación por parte de las ciudades anfitrionas. Para el intendente, sin embargo, el debate no debería concentrarse solamente en dónde se desarrollarán las disciplinas deportivas, sino también en qué lugares quedan las obras que se construyen alrededor de un acontecimiento de esta escala.

La mirada puesta en lo que queda después de los Juegos

Vallejos entiende que los grandes acontecimientos deportivos pueden convertirse en una herramienta para acelerar transformaciones que, en otras circunstancias, demandarían mucho más tiempo. “Era una oportunidad histórica, no todos los días se da”, sostuvo.

Para explicar esa idea, el intendente de Reconquista recurrió a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 y al impacto que tuvo aquel acontecimiento sobre la infraestructura de la ciudad española. “Imagínense Barcelona en el año 92, cuando se hacen los Juegos Olímpicos allí se invierte en infraestructura y a partir de allí Barcelona crece y sigue creciendo hasta el día de hoy”, señaló.

La comparación apunta a una cuestión concreta: una competencia internacional puede terminar cuando los atletas regresan a sus países, pero las inversiones realizadas para recibirla pueden permanecer durante décadas.

Accesos, caminos, espacios públicos, instalaciones deportivas, conectividad y servicios son algunos de los ejemplos de obras que pueden tener una utilidad mucho mayor que la duración del propio evento.

Ese es justamente el punto que el intendente buscó instalar: si la Provincia iba a realizar un esfuerzo extraordinario para recibir a los Juegos Suramericanos, parte de ese impulso también podía haberse utilizado para atender necesidades históricas del norte.

“En el norte nos toca siempre la misma”

La crítica de Vallejos no se limita a la organización de la competencia. El intendente utilizó el caso de los Juegos para volver a hablar de una problemática que, según sostuvo, atraviesa desde hace décadas al norte santafesino. “En el norte nos toca siempre la misma: remar en el dulce de leche”, expresó.

Con esa frase describió las dificultades que enfrentan quienes producen e invierten en la región y que, pese a la falta de infraestructura, lograron mantener sus actividades y generar empleo. “Así lo demostraron nuestros empresarios, nuestro sector productivo históricamente: sin gas, sin ruta, sin obra de infraestructura, siempre la pudieron sacar adelante, pudieron generar trabajo”, manifestó.

La falta de infraestructura, desde su perspectiva, no impidió que el norte tuviera una actividad productiva importante, pero sí representa una limitación para aprovechar todo su potencial.

La sensación de desigualdad territorial también apareció cuando le preguntaron si resultaba agotador lo que considera un histórico relegamiento de la región. La respuesta de Vallejos fue breve y contundente: “Sí”.

Frente a ese escenario, el intendente planteó la necesidad de que las localidades del norte trabajen de manera coordinada.

La propuesta consiste en generar una mesa regional en la que puedan participar intendentes, legisladores de distintos partidos políticos, empresarios, productores y representantes de los sectores público y privado.

El objetivo sería establecer prioridades comunes y llevarlas en conjunto ante los distintos niveles del Estado.

Vallejos recordó que el norte santafesino logró en otros momentos importantes avances cuando diferentes sectores pudieron dejar de lado sus diferencias y concentrarse en objetivos compartidos.

La idea parte de una premisa: además de reclamar que la Provincia distribuya mejor sus inversiones, la región necesita construir una agenda propia y sostenerla en el tiempo.

Fuente: Sin Mordaza

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