El sábado 14 de febrero 2026 se recordará no solo por ser el día de los enamorados  sino también por el inicio de una ilusión, la ilusión sabalera del retorno a la maxima categoría del fútbol argentino. Con un muy buen primer tiempo con mucha dinámica y pinceladas de fútbol le alcanzó para ganar estrechamente en el marcador pero con superioridad en el campo de juego. Ganó bien 2 a 1 solo queda esperar que el tiempo logré mayor coordinación entre las líneas y que exprese mayor continuidad futbolística.

Desde el inicio, el sabalero dominó el partido y plantó un bloque adelantado con Julián MarcioniIgnacio Antonio y Matías Muñoz sosteniendo la intensidad en la mitad de la cancha, pero fueron los hombres de ataque quienes marcaron el pulso. La presión tras pérdida fue inmediata y eficaz, empujada también por la voracidad de Lucas CanoIgnacio Lago y Alan Bonansea, que no dieron referencias y obligaron a Deportivo Madryn a jugar incómodo y forzado.

A los 13 minutos, una recuperación de Ignacio Lago activó la transición ofensiva. El volante levantó la cabeza y encontró a Lucas Cano, que temporizó con jerarquía, fijó marcas y asistió a Alan Bonansea. El delantero resolvió con un derechazo potente, alto e inatajable para Bonnin. Fue una definición de atacante con confianza, pero también la síntesis de una sociedad ofensiva afinada.

La conexión entre Cano y Lago fue uno de los puntos más altos del equipo. Alternaron apoyos y rupturas, atacaron la espalda de los centrales y generaron superioridades constantes. Bonansea, como referencia de área, ofreció descarga, pivoteo y presencia en zona de definición, completando un frente ofensivo que desbordó por movilidad y precisión.

En el aspecto defensivo, el equipo de Medrán casi no sufrió porque sus delanteros fueron el primer muro. La presión coordinada en campo rival evitó transiciones peligrosas y sostuvo al equipo lejos de su arco. La única aproximación visitante fue un centro pasado que Matías Budiño controló con seguridad. El primer tiempo dejó una imagen clara: Colón fue superior en intensidad, juego y contundencia, con un ataque punzante que marcó diferencias.

En el complemento, Colón eligió otro registro. Bajó la intensidad y apostó a un bloque medio, pero cada vez que aceleró lo hizo con profundidad. La gestión del resultado fue inteligente, sin resignar peso ofensivo.

A los 7 minutos, Ezequiel Medrán renovó el ataque con los ingresos de Facundo Castro y Matías Godoy por Lucas Cano y Alan Bonansea, buscando sostener frescura y movilidad en el último tercio.

Cuando el trámite parecía más cerrado, apareció otra acción determinante. En una jugada donde todos esperaban el centro, Julián Marcioni sorprendió  al arquero con un remate directo que no logró contener pues lo agarro a contrapierna. El golpe terminó de inclinar el partido. Con el 2-0, Colón dominó a voluntad y pudo ampliar la diferencia. La ofensiva sabalera siguió encontrando espacios ante un rival superado en ritmo y variantes.

A los 28 minutos, el ingreso de Federico Lértora por Ignacio Antonio desató una ovación. El mediocampista aportó claridad en la circulación y equilibrio táctico, mostrando personalidad pese a su falta de rodaje reciente.

En tiempo de descuento, Mauricio Cuero desbordó por afuera y asistió a Luis Silba, que marcó el 2-1. Fue la única fisura en una noche controlada. Colón sufrió en la última acción, pero el triunfo nunca estuvo en discusión. Con delanteros decisivos, sociedades consolidadas y capacidad para regular los tiempos, el Sabalero arrancó el torneo con una victoria que potencia la ilusión de regresar a la Liga Profesional.

Con info de UNO Santa Fe  y Hambre de Gol

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