En una entrevista exclusiva por FM Chalet, Ricardo Mascheroni, integrante de la Cámara de Kioscos y Almacenes de Santa Fe, compartió su perspectiva sobre la situación actual de la implementación del programa de Precios Justos Barriales en la ciudad de Santa Fe.
La preocupación generalizada acerca de la inflación y la inestabilidad monetaria en el país es de conocimiento público. Ante esta situación, el Estado Nacional ha implementado programas a nivel nacional, como el de Precios Justos Barriales, que estará vigente en la ciudad de Santa Fe hasta el 15 de julio. En una entrevista con FM Chalet, Ricardo Mascheroni proporcionó más detalles sobre la implementación actual de este programa en la ciudad
Ricardo expresó que, en su opinión, el Estado Nacional ha realizado esfuerzos para concientizar a los sectores económicos más concentrados sobre el problema que afecta diariamente a la población en términos de alimentos básicos y su aumento de precios. El programa de Precios Justos Barriales es un acuerdo con estos sectores para fijar el precio de 100 productos hasta la fecha mencionada, luego habrá un reajuste del 3,8%. En la ciudad de Santa Fe, de los ocho mayoristas existentes, solo cuatro están en funcionamiento.
El entrevistado hizo hincapié en que ya no se trata de supermercados mayoristas, ya que esto ha sido alterado por el lobby empresarial extranjero y las grandes cadenas nacionales. Ahora son grandes superficies que cuentan con un apoyo significativo de las distintas gestiones estatales, desde la década de 1990, y que han transferido la venta del comercio de barrio a estas grandes cadenas. Según Mascheroni, esto no solucionará el problema y citó el testimonio de colegas de la ciudad que informaron que no llegan al 50% de los productos de la lista de 100 que se encuentra en la página web del programa. Este problema se repite en todo el territorio nacional, como lo han señalado recientemente desde la Federación de Almacenes de Buenos Aires.
Añadió que las personas que no disponen de tiempo, vehículo o recursos para realizar compras organizadas en mayoristas se ven imposibilitadas de acceder a este tipo de programas. Esto perjudica directamente a las economías barriales y a la ciudadanía en general, ya que solo las clases medias con los recursos mencionados pueden aprovechar estas oportunidades.
Según Ricardo, si bien existen ofertas diarias en ciertos supermercados, como el caso del aceite Natura a un precio aproximado de 200 pesos, estas opciones benefician principalmente a aquellos que tienen acceso a mayoristas o la capacidad de realizar compras en grandes volúmenes. Sin embargo, se argumenta que la mayoría de las personas no cuentan con estas facilidades debido a limitaciones de tiempo, recursos económicos o disponibilidad.
Además, se ha destacado que históricamente los supermercados mayoristas abastecían a los comercios de barrio, pero esta dinámica ha cambiado. Existe una competencia desigual entre los comercios locales y las grandes cadenas, en parte debido a la influencia de los sectores concentrados de la economía en los gobiernos. Esta situación plantea interrogantes sobre la equidad del programa y su impacto en los comercios de barrio.
Se señala que los comerciantes minoristas tienen costos adicionales que deben cubrir en sus precios para mantener sus negocios, lo que no parece ser considerado en el programa. Estos comercios también enfrentan dificultades en términos de acceso a créditos, ayudas estatales y subsidios, y tienen estructuras más costosas en comparación con las grandes cadenas. Esto genera preocupación sobre la viabilidad y sostenibilidad de los comercios de barrio en un contexto de competencia desigual.
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