Se trata del Suboficial Gabriel Sanabria de 26 años. Fue impactado con diez balazos en su cuerpo al realizar un control. Hay cuatro detenidos y cinco armas de guerra secuestradas.
Este sábado por la mañana, el suboficial Gabriel Sanabria de 26 años, seguía en estado delicado internado en la unidad de terapia intensiva del hospital de emergencias Clemente Álvarez de la ciudad de Rosario, luego de ser sometido a dos operaciones seguidas en el quirófano central de ese nosocomio público. Sus familiares, todos oriundos de la ciudad de San Javier, llegaron a Rosario y están pendientes de su delicado cuadro de salud y evolución. Sanabria fue baleado con al menos ocho impactos en distintas partes del cuerpo con armas de guerra cuando intentó identificar a los ocupantes de un automóvil Peugeot 207 blanco que tenía pedido de secuestro por robo.
Policías de Orden Público y de Cuerpos, después del ataque criminal y a 15 cuadras del lugar, aprehendieron a cinco personas, una mujer de 41 años, dos adolescentes y dos hombres, a los que les fueron secuestradas cuatro armas de guerra y balas, dos pistolas ametralladoras y dos pistolas, las cuatro calibre 9 milímetros, y que por ende son de guerra.
El suboficial Gabriel Sanabria y su compañero de la Brigada Motorizada, estuvieron haciendo controles de Prevención Activa con chequeos selectivos de personas y de vehículos en tránsito en Arijón al 400, en el cardinal sur de la ciudad de Rosario. Alrededor de las 2.30, divisaron un automóvil Peugeot 207 blanco e hicieron la consulta sobre su chapa patente a la central de emergencias 911. Cuando llegó la respuesta, el vehículo contaba con pedido de secuestro por robo el 22 de abril en el macrocentro rosarino.
Sanabria quiso dialogar con los ocupantes del automóvil, pero por toda respuesta recibió varias ráfagas de balazos de armas de guerra que lo impactaron en su cuerpo. Su compañero de la Brigada Motorizada, sin perder los reflejos, se tiró al pavimento con su moto para reducir el blanco de ataque, y operó para la central de emergencias 911, le pidió una ambulancia para su compañero y que fuera “en rojo”, es decir, lo más urgente que se pudiera. Simultáneamente pidió apoyo operacional para persecución de los agresores.

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