Todo ocurrió cuando una madre se presentó espontáneamente en la Comisaría 26 con su hijo en brazos y advirtió que el pequeño se encontraba ahogado. El oficial Alexis González realizó maniobras de primeros auxilios y consiguió que el niño volviera a respirar con normalidad antes de su traslado al hospital.
La escena ocurrió durante la tarde, cuando una mujer de 25 años ingresó de manera espontánea a la Comisaría 26, en barrio Pompeya, de Santa Fe. Llevaba en brazos a su hijo, de apenas un año y cuatro meses, y atravesaba uno de esos momentos en los que cada segundo parece convertirse en una eternidad.
La mujer llegó desesperada y explicó a los agentes que el pequeño se encontraba ahogado. Frente a la emergencia, el oficial Alexis González intervino de inmediato y comenzó a practicarle maniobras de primeros auxilios al niño.
La asistencia policial
La intervención permitió que el menor recuperara su respiración normal. Con la situación encauzada, aunque todavía bajo un cuadro de emergencia, se dispuso su inmediato traslado hacia un centro de salud.
El niño fue llevado en un móvil de la dependencia hasta el Nuevo Hospital Iturraspe. El procedimiento estuvo a cargo de los suboficiales Gabriel Amarilla y Doris Mir, quienes trasladaron al pequeño junto con su madre.
En observación
Una vez en el nosocomio, el menor fue recibido por la médica de guardia. Luego de ser examinado, la profesional diagnosticó una convulsión febril y dispuso que permaneciera en observación.
Así, lo que había comenzado con una madre ingresando desesperada a una dependencia policial terminó con el niño bajo atención médica. En medio de la urgencia, la rápida reacción del personal permitió contener la situación y garantizar que el pequeño recibiera asistencia especializada.
Fuente: El Litoral
