El concejal Lucas Simoniello denunció la acumulación de basura y la presencia de plagas en la histórica propiedad de 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen, donde funcionaba un bowling. Le exigió al Municipio que aplique la ordenanza de «caries urbanas» e intervenga judicialmente para desinfectar y limpiar el inmueble a costa de los propietarios.

La proliferación y falta de mantenimiento de inmuebles abandonados y en avanzado estado de deterioro y pauperización , denominados «caries urbanas», en áreas neurálgicas de la ciudad de Santa Fe, volvió a encender la alarma y el debate entre vecinos, comerciantes y legisladores locales.

El concejal Lucas Simoniello visibilizó el alarmante cuadro de deterioro e insalubridad que padece una emblemática esquina del microcentro santafesino, ubicada en la intersección de 25 de Mayo e Hipólito Yrigoyen, considerada una de las más de 380 «caries urbanas» registradas en la ciudad.

 

Foco infeccioso de riesgo sanitario

En la planta baja del edificio, donde durante décadas funcionó un concurrido bowling, la mugre acumulada, el abandono de residuos y la rotura de aberturas transformaron el sitio en un foco infeccioso de riesgo sanitario. La situación genera un marcado contraste con el piso superior de la propiedad, donde funciona un instituto educativo terciario que conserva sus instalaciones en impecables condiciones.

«Es un aguantadero hecho y derecho. Con vidrieras mugrientas, colchones tirados, latas de cerveza y roedores, es realmente un nido de ratas. No pueden tener de rehén a los vecinos ni a la ciudad por disputas familiares o privadas; es un tema estricto de salud pública», denunció Lucas Simoniello, concejal de la ciudad de Santa Fe.

Contraste con el entorno y pedido de intervención judicial

El edil remarcó el perjuicio constante que deben sobrellevar los inquilinos de la planta alta, así como las galerías comerciales y transeúntes del corredor céntrico:

Injusticia comercial e institucional: mientras el instituto de la planta alta realiza un fuerte desembolso económico para mantener el inmueble, abajo debe convivir con olores nauseabundos y riesgo de usurpación.

Aparición de vectores de enfermedades: la presencia de plagas urbanas (roedores y potenciales criaderos del mosquito Aedes aegypti) transforma el sitio en una amenaza latente ante la proliferación del dengue.

Aplicación estricta de la Ordenanza de Caries Urbanas: Simoniello instó al Intendente a utilizar las facultades otorgadas por la normativa vigente para solicitar el auxilio de la fuerza pública, allanar la planta baja, concretar la limpieza integral y cargar los costos a la cuenta corriente de los titulares dominiales del inmueble.

Con info de UNO Santa Fe

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