Ante el abandono nacional, la Cámara de Senadores respaldó la idea de solicitar la transferencia del inmueble de 27 de Febrero 2331. Se toma como ejemplo lo sucedido con un caso similar en Esperanza.
Una comunicación impulsada por el senador por La Capital, Julio Francisco Garibaldi, solicita que el Gobierno Nacional transfiera a la Provincia y la Municipalidad el edificio del ex Correo Central, ubicado en avenida 27 de Febrero 2331, «con objeto de impulsar su recuperación, preservar su valor patrimonial y ponerlo al servicio del desarrollo de la ciudad y de sus habitantes».
El senador socialista entiende que pese a su evidente estado de abandono, la construcción de 1959 proyectada por los arquitectos Spencer y Finkbeiner, «es una de las obras más representativas de la arquitectura moderna santafesina y una pieza de la identidad urbana de la capital».
Menciona que desde 2021 integra el patrimonio arquitectónico local, conforme a la Ordenanza N° 12.784 de preservación del patrimonio urbano y en los fundamentos propone un curso de acción para intervenir desde Santa Fe.

Garibaldi recorre la historia reciente y cita a la arquitecta María Laura Tarchini Parera, y define: «La ciudad lo reconoce como propio, pero su destino depende de una decisión que se toma lejos de ella, por ser propiedad del Estado Nacional. Existe además una razón histórica para que la Provincia tenga voz en su futuro: el edificio fue erigido en terrenos cedidos por el Gobierno Provincial».
Expresa que se trata de «un edificio en uso» y que en la planta baja «funciona una sucursal del Correo Argentino y, por distintas resoluciones, se asignaron sectores a ANSES (Res. 109/22), a la Dirección Nacional de Migraciones (Res. AABE 229/22), a una Casa de Amparo de Emergencia para situaciones de violencia de género (Res. 173/22) y a la Sindicatura General de la Provincia (Res. 243/22)».
Y añade: «Esa convivencia de ocupantes confirma la utilidad pública del inmueble, y también explica por qué cualquier solución exige definir qué sectores permanecen en manos de Nación».
Sin embargo, según los datos que logramos obtener, hoy solo funcionan la planta baja y el primer piso, la torre permanece cerrada desde hace décadas y en 2024 trabajaban allí unos 350 empleados del Correo, junto con ANSES y Migraciones.
En síntesis, «es un edificio que sigue prestando servicios a los santafesinos, pero sin un plan de conservación a la altura de su valor».
Pedido y silencio
Recuerda que en agosto de 2024, «este Senado aprobó y comunicó a Nación un pedido de puesta en valor del edificio y, en el mismo mes, la Cámara de Diputados y el Concejo Municipal solicitaron a la Provincia gestionar un permiso de uso prolongado.
Han transcurrido «más de dos años sin respuesta conocida» y «frente a ese silencio, insistir con el mismo pedido ya no alcanza. Es necesario cambiar el enfoque y gestionar un instrumento jurídico que habilite a la Provincia y al Municipio a hacerla».
Y de inmediato explica que «ese camino existe, y lo demuestra el caso de Esperanza. Su edificio del Correo estaba clausurado desde 2004. En 2009, la Municipalidad comenzó con Nación un esquema de comodato por 99 años y, sobre esa base, la Provincia intervino para recuperarlo.
La Resolución 884/2021 asentó el mecanismo, aunque el inmueble no era provincial, el área jurídica entendió que el aporte podía instrumentarse como subsidio y que la Provincia podía diseñar, financiar, fiscalizar y ejecutar la obra bajo la Ley 5188.

Ese mismo año se licitó la refuncionalización y puesta en valor, con un presupuesto oficial de $168,4 millones y un plazo de ejecución de 300 días. Hoy el edificio alberga al Correo, PAMI, ANSES, ARCA (ex AFIP), el Concejo Municipal y una delegación del Ministerio de Trabajo.
«Lo de Esperanza fue el resultado de una articulación concreta entre un Estado nacional titular del inmueble, un Municipio que obtuvo el uso y una Provincia que asumió la inversión. Que ese proceso haya demandado años es una razón más para iniciarlo cuanto antes. Es lo que puede y debe hacerse en la capital provincial».
Como el Carretero
«En Santa Fe -dice el senador Garibaldi- conocemos las consecuencias de esperar durante años una respuesta nacional. Pasó con el Puente Carretero, cuya reparación se demoró mientras miles de personas dependían de él todos los días; pasó con la Circunvalación, que tuvo que terminar la Provincia con recursos propios su iluminación, y Nación ni siquiera corta el pasto».
«Son antecedentes distintos, pero dejan la enseñanza que cuando una obra no avanza, hay que buscar alternativas para que los santafesinos no sigan esperando», concluye.
Quince años de frustraciones
La recuperación del inmueble fue durante «más de quince años» un «objetivo compartido que nunca se concretó», dice Garibaldi respecto del intercambio de proyectos, pedidos, reclamos, convenios y gestiones entre la Municipalidad, la Provincia y la Nación en torno al edificio del Correo. Hasta licitaciones hubo, pero no se hizo nada.
En los considerandos de su proyecto de comunicación aprobado por unanimidad, el senador socialista repasa: «En 2008 y 2009, el Correo y la Municipalidad firmaron un convenio para evaluar la restauración, con peritajes técnicos».
Entre 2011 y 2015, durante la gobernación de Antonio Bonfatti, se informó que las gestiones para transferirlo a la Provincia estaban avanzadas, sin que el traspaso se concretara».
«Entre 2015 y 2019, el municipio gestionó ante el Ministerio del Interior y la AABE que fuera Nación quien restaurara el edificio. En 2017 Nación llamó a la Licitación Pública Nacional 81-0017-LPU17, que fracasó porque las ofertas superaron el presupuesto oficial. A fines de 2018 convocó a una segunda (81-0025-LPU18), que incluía renovar la casa del administrador para cederla a la Municipalidad con destino cultural, y que tampoco llegó a obra», aclara.
En 2020 y 2021, «Municipalidad y Provincia evaluaron destinar el edificio a sede de los juzgados federales, sin resultado. En 2023, el intendente Juan Pablo Poletti elevó a Nación un proyecto de recuperación, derivado al área de Desarrollo Territorial, Hábitat y Vivienda, sin que se conozca respuesta», lamenta.
El legislador indica que la secuencia «atraviesa administraciones de distinto signo en los tres niveles de gobierno, y enseña que cuando la recuperación dependió exclusivamente de Nación, la obra no se ejecutó».
Y resume: «dos licitaciones nacionales no lograron concretarla y, a su vez, la segunda ya contemplaba ceder un sector a la Municipalidad, lo que muestra que la cooperación entre jurisdicciones fue considerada por el propio Estado Nacional».
«La sociedad también hizo su parte. En junio de 2024, la Defensoría del Pueblo y el Colegio de Arquitectura y Urbanismo convocaron a un abrazo simbólico al edificio, veinte años después del realizado en 2004, con la participación de escuelas de música y ballet, el Concejo Municipal y la FADU-UNL».
«Dos décadas separan ambas convocatorias y el reclamo sigue siendo el mismo», expresa. Las instituciones santafesinas, destaca, «hablaron con una sola voz». Pero no hubo más que frustraciones como respuesta.
Fuente: El Litoral
