FM Chalet dialogó con la Dra. Sabrina Balaña sobre la crítica situación que viven los trabajadores y trabajadoras del Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas Julio Maiztegui que producto de ajustes presupuestarios desde enero no producen la vacuna contra la Fiebre Hemorrágica Argentina que redunda en riesgo a la salud de 5 millones de personas.

¿Cuál es la situación en cuanto a la producción de esta vacuna?

“La situación es bastante crítica porque es una de las únicas vacunas que se produce en el país y la única producción en el mundo la cual se produce en el Instituto que depende de la administración de laboratorios Malbrán del ex Ministerio de Salud Nacional”.

“De producir 400.000 dosis de vacunas por año para cubrir paulatinamente a una  población potencial de 5 millones de personas que requieren de la aplicación de esa vacuna para evitar contraer la enfermedad, actualmente desde enero de este año no se está fabricando vacunas y el año pasado solo se fabricaron 80.000 dosis nada más”.

“El Instituto revela  que tiene doscientas mil dosis en stock entonces la situación es bastante critica porque frente a una menor producción hay una menor campaña, cabe destacar que una enfermedad endémica que afecta  el norte de la provincia de Buenos Aires, zona sur de la provincia de Santa Fe y norte de Córdoba aunque hay casos en San Luís, Tucumán en San Juan e incluso en ciudad de Buenos Aires porque esta enfermedad afecta a personas que van a trabajar a zonas rurales, afectando a personas que viven en el lugar o personas en tránsito por cuestiones laborales. Por eso es importante que un mes antes que una persona sepa que realizará un trabajo en zonas rurales se aplique esta vacuna”.

¿Qué consecuencias pude traer esta enfermedad?

“Esta enfermedad es viral presenta cuadros con fiebre alta, dolores de cabeza y musculares tiene una  potencial complicación en una forma hemorrágica algo muy similar de lo que pasa con el dengue porque son virus similares, llega a una potencial complicación de forma hemorrágica que desemboca en la muerte. Hay un 30% de probabilidad que una persona que contraiga esta enfermedad pueda morir, por ello es muy importante la vacuna para prevenirla y también algo que produce el Instituto Maiztegui en Pergamino es el plasma para tratar a una persona una vez que contrae la enfermedad evitando su muerte”.

“La forma de contagio es a través de la orina de un roedor silvestre y el control no es sencillo pues no es un roedor domiciliario sino que es silvestre y está en el campo , es muy difícil su exterminación y la única forma de prevenir la enfermedad es a través de la vacuna que se produce íntegramente en Argentina”.

“La vacuna se empieza a producir en la Argentina a partir del 1992-1995 en parte producida en produce de manera integral la vacuna sin necesitar insumos del exterior teniendo el equipamiento necesario para producirla y existe en el Instituto Maizegui personal muy calificado para la producción y elaboración de esa vacuna y el plasma que sirve para el tratamiento de la enfermedad”.

¿Cuál es el argumento para que se fabriquen menos dosis?

“Nosotros hemos hablado con trabajadores y trabajadoras del Instituto, ellos no han recibido ninguna respuesta, han pedido reunirse enviando notas al Secretario de Salud y a la Ministra Stanley para ver si pueden obtener alguna respuesta respecto a la reparación del equipamiento necesario y la renovación de otros, hay uno particularmente que genera frío que es fundamental para la producción de la vacuna y no la tienen, no han tenido ninguna respuesta”.

“Desde el Congreso Nacional han realizado pedidos de informes sobre esta situación y las respuestas no han sido satisfactorias , no han explicado cuando se regularizará esta situación ni tampoco han explicado porque se llegó en 4 años a esta situación, pues no es algo que paso de un día para el otro. Se viene produciendo y distribuyendo menos vacunas desde 2016, hay un cierto desinterés o negligencia  por completo de una institución de referencia para nosotros no solamente en fiebre hemorrágica sino también en estudios de hantavirus, de dengue, de zica. Han tenido una política estos últimos años de desentenderse del Instituto de no darle la importancia que tiene y por tanto no asignarle los recursos necesarios”.

¿Bajar programas de investigación referidos conlleva a esta situación?

“Particularmente en el Instituto Maiztegui lo que ha pasado es que han ofrecido la jubilación a muchas personas y esos cargos no han sido cubiertos, entonces claramente es forma de ajustar el gasto entre comillas que les implica con personas en el territorio porque lo que se hace es la búsqueda de personas con la enfermedad  para producir el plasma que a partir del suero de la sangre poder tratar a otras, para todo eso se requiere personas trabajando en eso y aquí hay una intención que haya la menor cantidad de personas formen parte del estado y que en todo caso se resuelva en la parte privada. Esto se inscribe en una política desde el 2016 de eliminar la Dirección de Control de vectores, eliminar los becarios y promotores territoriales que venían trabajando en el tema de los vectores , de retirar las oficinas del Ministerio de Salud de Nación en cada una de las provincias en las cuales se trabajaba este tema. Claramente es una decisión tomada de un nivel central no pensando en la gente sino pensando en cómo reducir lo que ellos entienden un gasto sin tener en cuenta la salud de la población”

¿Esta situación se puede revertir?

“Sí, claro que se puede revertir y de hecho una de las cosas que han pasado que han contado propios trabajadores del Instituto en el 1998 y 2005 fue que se le asignó un presupuesto extra al Instituto para que pudiera paliar estas situaciones que a veces ocurren de merma de presupuesto en función de las necesidades que tienen. Esto claramente se resuelve asignando presupuesto, agilizando la reparación de los equipos necesarios y no dejando que el equipamiento existente pierda su funcionalidad reactivando la producción y luego poder hacer campañas de difusión para la vacunación de las personas que trabajan en zonas rurales, esto se reactiva en corto plazo no se necesitan grandes decisiones sino tener la decisión política de cuidar la salud de la población”, concluyó.

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