El reconocido economista analizó el IPC de marzo (4,7%) y afirmó que se debe mirar atentamente “la inflación de los que menos tienen”.

Por Coqui Toum

Esta semana, el Indec informó que el índice precios al consumidor (IPC) aumentó 4,7% en marzo de 2019 respecto de febrero y acumula un alza de 11,8% en el 1º trimestre. A nivel interanual, el incremento es de 54,7%. En tanto a nivel provincial, el Ipec comunicó que la inflación de marzo fue de 3,9%.

No obstante, en el actual contexto, a mediados febrero el Presidente de la Nación afirmó: “Ya está bajando la inflación y lentamente va a mejorar la economía”. El  economista Matías Tombolini dijo que es un contrasentido que el gobierno continúe afirmando que la inflación está bajando cuando en realidad “está subiendo y no solamente marcó 4,7% y 11,8% en lo que va del año, sino que lo preocupante es que en estos primeros tres meses, lo que más subió después del rubro Educación, fue ni más ni menos que la comida”.

“La inflación de los que menos tienen fue mucho más complicada, porque los alimentos subieron 64%”

“A pesar de que en los últimos 12 meses fue de 54,7%, en realidad adentro, la inflación de los que menos tienen fue mucho más complicada, porque los alimentos subieron 64%. Después está lo que tiene que ver con el transporte que se movió 67,5%. Esto es la inflación de los que menos tienen que gastan la mayor parte de sus ingresos en alimentos, bebidas y transporte, que subió 10 puntos más de la ya exuberante inflación que tiene Argentina”, analizó Tombolini.

En esa línea, sostuvo que esa es una de las razones de la enorme caída de consumo y que la volatilidad cambiaria está absolutamente ligada a una Argentina que sigue sin tener ningún tipo de credibilidad.

“El país tiene una imposibilidad de construir expectativas favorables hacia adelante porque el gobierno no puede hacer que la sociedad y el mercado le crean respecto de qué va a pasar en el futuro y al gobierno no le cree nadie precisamente porque la credibilidad es hija de la reputación. Y la reputación, obviamente, no se puede construir sino se cumple lo que dice y lo que se anuncia”, explicó.

“Todo indica que vamos a tener un abril con una tasa de inflación lanzada encima de 3%”

Tombolini recordó que para 2016, 2017 y 2018 se anunciaron tasas de inflación que quedaron muy por debajo de lo que finalmente sucedió y que en la misma dirección, para 2019, se anticipó una inflación de 23% cuando solamente el primer cuatrimestre va a estar cerca de 15%. “Entonces parece difícil que para adelante estemos en un contexto de cierta calma”, vaticinó.

En ese sentido, consultado respecto de los guarismos inflacionarios del FMI que hablan de un 30% para todo el año, el economista estimó que el aumento del índice de precios al consumidor “va a estar en torno a los 32 o 35 puntos”.

“Excepto que la configuración política de los escenarios electorales se deposite en un lugar todavía peor. Se supone que el gobierno, en algún momento, con una demanda completamente contraída y con expectativas de que no va a crecer en el futuro, va a lograr de la mano de la emisión monetaria nula, cierta desaceleración de esta alta tasa de inflación”, indicó.

Por último, Tombolini consideró que no se puede frenar el avance de los precios “porque el gobierno no logra ordenar una demanda de dinero que crezca de modo tal de que los precios se ajusten de una manera más leve”.

“En la medida en que la tasa de inflación mayorista siga muy acelerada, no se desacelera lo que se conoce como la inflación núcleo que por cierto hoy es elevadísima y te diría que todo indica que vamos a tener un abril con una tasa de inflación lanzada encima de 3% y seguramente en mayo lo mismo y recién podremos empezar a encontrar algún respiro para el mes de junio”, concluyó.

Fuente: Uno Santa Fe

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