El operativo de la PDI permitió detener a tres hombres y secuestrar cocaína, dinero en efectivo, teléfonos celulares y otros elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes. Uno de los sospechosos tenía un pedido de captura vigente.
Un operativo encubierto de la Policía de Investigaciones (PDI) permitió desarticular un presunto punto de venta de drogas en el barrio Fisherton de Rosario, mediante una estrategia poco habitual: los agentes simularon ser repartidores de una aplicación de delivery para acercarse a la vivienda sin despertar sospechas.
El procedimiento se realizó en un domicilio de José Ingenieros al 7600, en el marco de una investigación por comercialización de estupefacientes llevada adelante por el Equipo Especializado en Microtráfico del Ministerio Público de la Acusación. Los efectivos llegaron en motocicletas equipadas con cajas de reparto y, una vez en el lugar, concretaron el allanamiento.
El secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Provincia, Federico Angelini, explicó que el uso de este tipo de estrategias forma parte de nuevas técnicas de investigación destinadas a mejorar la precisión de los procedimientos.
“Son nuevas técnicas y estrategias para tener mayor precisión a la hora de hacer allanamientos”, sostuvo Angelini, y explicó que el objetivo es evitar que los sospechosos puedan escapar o descartar elementos que luego resulten importantes como prueba.
En ese sentido, remarcó que las fuerzas de seguridad buscan anticiparse a las maniobras de quienes se dedican a la venta de drogas. “Siempre tratamos de estar un paso adelante, entendiendo que ellos van a hacer todo lo posible por hacérnosla difícil”, afirmó.
Tres detenidos y cocaína secuestrada
Como resultado del operativo, tres hombres de 63, 54 y 46 años fueron trasladados y quedaron a disposición de la Justicia. Además, los investigadores secuestraron 44 dosis de cocaína, con un peso total de 17,64 gramos, más de 721.000 pesos en efectivo, 13 dólares, teléfonos celulares y documentación de interés para la causa.
También se incautaron elementos que, de acuerdo con la investigación, serían compatibles con la comercialización y fraccionamiento de estupefacientes, entre ellos material de corte y balanzas de precisión.
“Se secuestraron todos los elementos que demuestran que ahí se vendía droga”, afirmó Angelini. El funcionario destacó además la importancia de los teléfonos celulares incautados, ya que pueden aportar información para avanzar en nuevas investigaciones.
Durante el procedimiento, los agentes también constataron que uno de los ocupantes tenía un pedido de captura vigente emitido por la Justicia de Entre Ríos.
Una investigación que continuó después de otros allanamientos
La causa había comenzado meses atrás y ya había derivado en otros procedimientos. Sin embargo, nuevas tareas de inteligencia permitieron detectar que el presunto punto de venta habría retomado su actividad.
Angelini explicó que una de las personas investigadas ya había sido detenida en el marco de otras causas, pero que el trabajo de investigación continuó para determinar si existía una continuidad en las maniobras delictivas.
“Nosotros continuamos los casos, no descansamos ni un minuto”, sostuvo el funcionario, quien aseguró que la nueva intervención se produjo luego de que los investigadores detectaran que algunos de los sospechosos habrían reincidido en la actividad.
El operativo contó con la participación de la Sección Canes y del grupo táctico de la Unidad Regional II, que brindó apoyo durante el ingreso al inmueble. Angelini remarcó que la implementación de nuevas estrategias debe realizarse con el objetivo de preservar la seguridad de los efectivos y garantizar que los procedimientos se desarrollen dentro del marco legal.
Fuente: SIN MORDAZA

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