Pasó dos décadas trabajando en Estados Unidos y nunca integró el organismo. Su llegada genera expectativas por su trayectoria académica, pero también desconfianza entre los trabajadores, que denuncian despidos, vaciamiento y un organismo cada vez más debilitado.
Por Natalia López Gómez / Página 12
El Gobierno fue a buscar al nuevo director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) fuera del organismo y fuera del país. Tras dos meses sin conducción y después de la segunda salida de Antonio Mauad, designó a Pedro Di Nezio, un científico reconocido por sus investigaciones sobre El Niño y las sequías que vivía en Estados Unidos y nunca había trabajado en el SMN.
Su desembarco también generó dudas por un presunto parentesco con un director del Ministerio de Defensa, dependencia que controla el organismo y que evitó dar explicaciones sobre ese vínculo.
Quién es Pedro Di Nezio
Di Nezio no hizo carrera dentro del organismo, nunca trabajó en el SMN y tampoco proviene de La Libertad Avanza. Durante los últimos veinte años vivió y desarrolló su carrera en Estados Unidos, donde trabajó en universidades y centros de investigación especializados en meteorología y oceanografía. Ahora fue convocado para regresar al país y asumir la conducción de un organismo atravesado por los despidos, el ajuste y el malestar interno.
El ingeniero, nacido en Tres Arroyos y graduado en el ITBA, es un nombre respetado en la comunidad científica. Sus investigaciones sobre El Niño-Oscilación del Sur son referencia internacional y buena parte de su trabajo estuvo dedicado a mejorar los modelos que permiten anticipar sequías e inundaciones. Sin embargo, dentro del SMN la noticia fue recibida con mucha cautela.
Una llegada que despertó más preguntas que certezas
Esta no fue la primera vez que Di Nezio apareció por la sede del SMN. El año pasado ya había viajado a la Argentina con la intención de asumir la conducción del organismo, aunque aquella designación nunca se concretó.
Este miércoles volvió a presentarse en las oficinas centrales. Según relataron trabajadores a este diario, recorrió algunas oficinas y saludó a quienes se cruzó en los pasillos, aunque no hubo una presentación formal ni una comunicación institucional. “Hoy se hizo presente por segunda vez. Entendemos que si esta vez sale la designación será el nuevo director”, comentó un empleado, horas antes de que el Gobierno confirmara su nombramiento.
Fueron esos mismos trabajadores quienes también señalaron que Di Nezio sería familiar de un alto funcionario del Ministerio de Defensa, cartera de la que depende el SMN. Más tarde, durante una entrevista periodística, el flamante director evitó confirmar o desmentir si mantiene un vínculo con Felipe Pérez Ponisio, director de esa cartera, y prefirió limitarse a hablar de su gestión.
El desafío de conducir un organismo golpeado por el ajuste
La discusión entre los trabajadores no gira alrededor de los antecedentes académicos del nuevo director. Nadie pone en duda que se trata de un científico con reconocimiento internacional. Las dudas pasan por otro lado.

Di Nezio llega a un organismo que perdió más de 200 trabajadores desde la llegada de Javier Milei, con equipos reducidos, áreas desarmadas y estaciones meteorológicas funcionando con menos personal.
En los últimos meses también se eliminaron publicaciones sobre cambio climático, se restringió el uso de ese concepto en documentos oficiales y el Gobierno le quitó al SMN la exclusividad para brindar información meteorológica a la aviación.
Por eso, entre quienes siguen trabajando en el organismo prevalece el escepticismo. Temen que la llegada del investigador no implique un cambio de rumbo sino la continuidad del ajuste.
¿Un cambio de etapa o la continuidad del vaciamiento?
El Gobierno presenta a Di Nezio como un científico prestigioso que vuelve al país para modernizar el SMN. Dentro del organismo, en cambio, muchos creen que el problema ya no pasa por quién ocupa el despacho principal.
La preocupación es otra: saber si habrá recursos para reconstruir un servicio estratégico para anticipar tormentas, inundaciones y olas de calor, o si el nuevo director terminará administrando un organismo cada vez más reducido.
Fuente: Página 12

Comenta sobre esta publicación