El exsenador dimitió públicamente del partido amarillo tras acusar a la formación de actuar con “conveniencia política” en vez de coherencia ideológica.

Mientras el PRO se destiñe en la contradicción de cuestionar públicamente a Manuel Adorni pero protegerlo institucionalmente en el Congreso, el exministro de Educación Esteban Bullrich abrió una nueva grieta interna: presentó su “renuncia irrevocable” al partido que conduce Mauricio Macri y lo acusó de actuar con “conveniencia política” en vez de coherencia ideológica.

A través de una durísima carta pública dirigida precisamente al titular de esa fuerza política aliada al mileísmo, el exfuncionario dejó claro que el motivo de su decisión es pura y exclusivamente por “la protección” que ese espacio le dio al jefe de Gabinete acusado de irregularidades en su declaración patrimonial y el manejo de fondos públicos.

“Permanecer en el partido implicaba aceptar silencios y decisiones con las que ya no podía identificarme. La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia”, disparó Bullrich en el texto publicado en sus redes sociales.

El exministro y exsenador alejado del escenario político debido a sus padecimientos por la enfermedad neurodegenerativa ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) dijo sentir “la obligación moral de ser coherente con aquellos valores fundacionales” del PRO y puso en tela de juicio la legitimidad de la conducción actual.

“Las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden justificar, tolerar o defender. Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo”, lanzó.

El alejamiento formal de Bullrich por objeción de conciencia agrieta aún más la interna de ese partido que se dirime entre constituirse como una alternativa de derecha ante la caída de la imagen de Javier Milei o sincerar su fusión con el oficialismo.

A la vez, marca un nuevo territorio para los dirigentes desencantados con esa alianza que aspiran a no perder su capital político. De hecho, su mensaje fue también un pedido de realineamiento.

Pidió que “el PRO pueda reencontrarse con el espíritu que inspiró su nacimiento” y sostuvo que “los partidos políticos, como las personas, solo perduran cuando tienen el coraje de volver una y otra vez a los principios que les dieron vida”.

En otro tramo de la carta, Bullrich aseguró haber tomado la decisión de apartarse sin “enojos ni desde el resentimiento” y agradeció personalmente a Macri por su paso en la gestión pública (“mantengo hacia vos un sincero reconocimiento”).

Sin embargo, enfatizó que “hay momentos en los que la fidelidad a una organización no puede estar por encima de la fidelidad a la propia conciencia”. Por ese motivo, añadió, “permanecer, para mí, sería dejar de vivir de acuerdo con aquello que intento enseñar y transmitir”.

El exministro admitió también que su problema de salud fue una de las razones que lo llevó a tomar esa decisión. “Mi enfermedad me obligó a mirar la vida desde otro lugar. Me enseñó que el tiempo es demasiado valioso para vivir en contradicción con la propia conciencia”.

Sin embargo, lanzó un dardo más a la dirigencia macrista y puntualizó que “el verdadero liderazgo no nace del poder ni del éxito electoral” sino “de la coherencia entre los valores que proclamamos y las acciones que elegimos cuando esos valores son puestos a prueba”.

Fuente: Página 12

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