Los dos efectivos exigieron el pago al denunciante a cambio de devolverle una motocicleta —propiedad de su pareja— que había sido secuestrada en Sauce Viejo.
Dos policías de la Comisaría Octava de Santa Fe serán condenados a 3 años de prisión en suspenso tras firmar esta mañana en Tribunales un acuerdo de juicio abreviado por haberle exigido un millón de pesos a un hombre a cambio de devolverle una moto y evitar una detención bajo amenaza de una denuncia falsa.
Los imputados —un inspector y un suboficial de 37 y 49 años, identificados por sus iniciales PEP y GLN— recuperaron la libertad tras la firma del acuerdo. La condena se cumplirá en libertad condicional, pero las consecuencias para su carrera son severas: quedarán inhabilitados durante 6 años para ejercer como policías. Además, cada uno deberá abonar una multa de 2 millones de pesos.
Por fuera de la condena penal, la suerte institucional de ambos efectivos quedará en manos de la propia fuerza: la Policía de Santa Fe podría resolver su exoneración por vía administrativa, un proceso que corre en paralelo al proceso judicial.
La coima dentro de la comisaría
El hecho ocurrió el miércoles de la semana pasada, alrededor de las 16:30, en la Unidad Regional I. Según reconstruyó el fiscal Ezequiel Hernández, los dos efectivos exigieron el pago al denunciante a cambio de devolverle una motocicleta —propiedad de su pareja— que había sido secuestrada en Sauce Viejo.
La presión no se limitó al dinero. Los policías habrían intimidado a la víctima advirtiéndole que, si no pagaba, sería “llevado preso por falsa denuncia” y podría enfrentar hasta 15 años de prisión. “Los policías investigados abusaron de sus cargos con la intención de obtener rédito económico”, afirmó el fiscal ante el juez Leandro Lazzarini.
La trampa: billetes marcados y Asuntos Internos esperando afuera
Tras la extorsión, el hombre no cedió a la presión y acudió a la Unidad Especial de Asuntos Internos, lo que disparó la investigación penal a cargo del Ministerio Público de la Acusación.
El viernes siguiente se ejecutó el operativo que selló el caso: una entrega controlada con billetes marcados dentro de la propia comisaría. Mientras la víctima realizaba el pago, agentes de Asuntos Internos aguardaban en el exterior. “Cuando la víctima salió, los efectivos ingresaron y encontraron el dinero cobrado ilegítimamente”, relató Hernández. Los dos policías fueron detenidos en el acto.
Fuente: UNO Santa Fe

Comenta sobre esta publicación