En su tradicional columna Gustavo Carlos Castro analiza la coyuntura económica y política encontrando las verdaderas causas del ajuste que viene de la mano del FMI , políticas de ajuste del déficit fiscal y previsional, ahora agravado por la revisión trimestral del organismo internacional que condiciona cualquier política económica. El organismo ha emitido una digresión sobre que la moratoria previsional sancionada por el Congreso dificulta la meta de acumulación de reservas. Castro demuestra con un contraejemplo que eso es falso.

“Se aprobó la última revisión trimestral del año pasado por parte del FMI pues debemos someternos nuevamente a auditorias del Fondo para ver si se cumplen las metas de acumulación de reservas, de déficit fiscal que luego de la vuelta del Fondo Monetario en el 2018 con los 48.000 mil millones de dólares que se refinanciaron con la gestión de Martín Guzman y que incluyen estas revisiones periódicas”.

“Más allá de esta aprobación hubo un comunicado que emitió el Fondo en  donde hace una serie de reproches respecto de diferentes políticas del gobierno nacional, básicamente quiere que se acelere la quita de subsidios es decir que aumente más rápido las tarifas la devaluación del peso en línea con la inflación que es absolutamente estacionario con lo cual no hace otra cosa más que ratificar que este acuerdo es más inflación lo cual lo es”.

“Hay un punto en el cual me quisiera detener que es una de las objeciones que marca el Fondo y es la relacionada con la nueva moratoria previsional aprobada por el Congreso dice que dificulta las metas de acumulación de reservas”.

“Tenemos que hacer un poco de historia sino cometemos errores de diagnóstico. En el año 2015 el sistema previsional argentino era superavitario, la ANSES cerró con superávit, es decir que entraba más dinero del que gastaba con una cobertura del 97% cobertura casi total y los haberes le ganaban a la inflación. Ya había dos moratorias previsionales esto desmitifica lo que decían que el Estado había regalado jubilaciones a gente que no había hecho aportes. Aquí una gran injusticia puesto que parecería que el ANSES anda revoleando jubilaciones a gente que nunca laburo y en realidad es gente que laburó toda la vida, pero que lo hizo en negro o que sufrió lo periódicos picos de desocupación, gente que limpiaba casas, gente que cuidaba ancianos, enfermos o niños. Primero es una injusticia y segundo no se ajusta a la realidad pues en el 2015 con dos moratorias, además con la AUH con la pensión a los Ex Combatientes ,además que los haberes se actualizaban con la inflación, además que financió al PROCREAR la ANSES era superavitaria, era un sistema sólido y sostenible”.

“Que pasó en el medio y paso que en el 2018-2019 pasamos a tener una desocupación de dos dígitos es decir mucha menos gente que aportaba y un crecimiento de la precarización laboral . Al no haber el nivel de trabajadores aportantes baja el nivel de recaudación y naturalmente hay menos recursos”.

“En el 2015 en un recordado y festejado fallo de la Corte Suprema a favor de la provincia de Santa Fe, Córdoba y San Luís en los juicios para que el Estado Nacional no retenga el 15% de la masa corparticipable que se destinaba a financiar a la ANSES y solamente por ese fallo pasa de ser superavitario a deficitario , además luego vino el plan de reparación histórica que traía un aumento de los gastos al acelerar el pago de los juicios que tiene un componente de justicia innegable pero que genera desequilibrio económico en una medida populista como se dice ahora para calificar la moratoria previsional , ese proyecto incluía rebaja de aportes patronales rebajas de impuestos que también financiaban a la ANSES, antes era 50 y 50 , es decir 50% aporte y el otro 50% recaudación de impuestos”.

“Lo que ocurrió fue un proceso de desfinanciamiento del sistema previsional”

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