Así se expresaba a los micrófonos de FM Chalet Dora Barrancos investigadora, socióloga, historiadora, educadora y feminista, quien calificó en tres dimensiones el odio de la derecha argentina hacia la figura de Cristina Fernández de Kirchner, no le perdonan ser inteligente, tener convicciones y coraje para llevar a cabo sus políticas de estado.
¿Ud. calificó como un intento de magnifemicidio el atentado contra la vida de la vice presidenta Cristina Fernández?
“Dígase de paso que la figura de magnicidio es una figura del Código Penal argentino es un estatuto de sensibilidad de apreciaciones, es una semiología que corrientemente se puede usar para dar cuenta del exterminio de figuras con enorme proyección del aparato del poder y yo quise subrayar el aspecto verdadero de esa tentativa de ultimar a Cristina y que tiene que ver con su condición femenina con las dimensiones fundamentales que son las que irritan , las que enceguecen y las que ponen en vilo una cierta intransigencia transubjetiva en segmentos que están muy propiciados por una estructura odiante”.
“ ¿Por qué lo digo? Porque hay una clara afectación de misoginia hay un cóncavo misógino que no le perdona a Cristina la circunstancia de ser mujer y voy a decir sintéticamente las tres dimensiones que efectivamente significan un reto que parece implacable para la reacción misógina, violenta, exterminadora”.
Condición de mujer inteligente
“Primero la condición de inteligencia de esa mujer, nadie puede discutir es incontestable la densidad y la extensión que tiene la inteligencia de Cristina”.
Condición de ser fiel a sus convicciones
“En segundo lugar no escapa para esa cantera misógina el orden profundo de las convicciones porque se puede ser muy inteligente pero se puede ser negligente en materia de convicciones y las convicciones pueden ponerse a un lado exactamente al contrario de la personalidad de Cristina”.
Condición de tener coraje y valentía
“Por último y creo que esto sea el peor de los condimentos de la personalidad de Cristina que es su coraje, su valentía, su arrojo , esa suerte de bizarría en el sentido bien hispánico de la palabra porque aquí se la utiliza de manera poco adecuada semiológica y es el coraje notable que tiene esa mujer”.
“Sintéticamente hay algunos elementos que siguen evocándonos al sistema odiante a figuras históricas, Evita y en el siglo XIX a figuras femeninas vinculadas con el rosismo hay ahí una densidad grave de misoginia y cómo podemos ver los epítetos que nos muestran estos chateos de este grupo y ustedes ven el orden de los epítetos “yegua”. “puta” no son los mismos epítetos que se lanzan y como se hostiga a las personalidades masculinas que también son odiadas habiendo un ahorro de epítetos y debe quedar en claro cuál es mi perspectiva de análisis”.
“También se tiraron abajo los bustos de Perón lo que quiero decir que es más recia la actitud hacia Cristina que contra Néstor a Néstor no se lo va a encontrar en esas redes cloacales que largan condimentos brutales pero no tendría el mismo contenido, seguramente le dirían ladrón, chorro pero como ustedes ven acá hay un contenido que desborda en un aspecto sexopáticco con los términos, yegua, puta. Esto es muy del orden del hostigamiento destinado a las mujeres”.
“Al respecto de los llamados libertarios que no son otra cosa que una fuerza directamente fascista y lo de libertario es algo tan descomedido tan insensato que hayamos conseguido llamar libertarios a quienes son contra libertarios porque los libertarios eran los viejos anarquistas libertarios y no sé cómo las verdaderas comunidades libertarias no se han expedido sobre el mal uso, una semiología errática, lo que quiero decir que estas configuraciones son fascistas y yo diría que algunos miembros llegan al nazismo sin regodeos porque el fascismo parece ser una cultural reaccionaria una cultura que tiene enorme resentimiento y hace rápida consagración de chivos expiatorios una economía enorme”.
“También en el mundo se asiste a una magnitud importante en el orden discursivo muy atesorados en odios , en resentimientos y en la procura de chivos expiatorios que hay en el mundo, como el caso de esa Sra. Que se llama Georgia la italiana uno la escucha hablar y se nos pone la piel de gallina y no les digo algunos emisores de Box para no hablar de quienes están cerca del partido de ultraderecha húngaro y ahora Suecia que ha tenido una tradición social- demócrata va a tener un primer ministro de derecha, yo no creo lo digo con mi optimismo irridento, yo no creo que se editen las cuestiones de los años 20 -30 pero si lo que podemos decir es que cuando hay crisis muy profundas, como ha significado la crisis del 2008 del capitalismo que se supera con situaciones más hazañosas del capitalismo, porque hay mas concentración que antes del 2008 luego viene la plaga con el Covid-19 que es desestabilizador lo que da mucha sensación de inseguridad y la inseguridad y la incerteza son los primos hermanos del caldo de las derechas”.
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