Las crónicas policiales de las últimas horas y días en la ciudad de Santa Fe tiene un común denominador como zona de conflictividad e inseguridad: barrio Coronel Dorrego. El último asesinato en la capital provincial registrado en dicho barrio del noreste santafesino, cuando balearon a un joven de Buenos Aires que arribó a Santa Fe a comprar una moto, puso nuevamente de manifiesto la violencia extrema y el miedo con el cual viven los vecinos de dicho barrio y de los barrios lindantes, como Guadalupe.

Lo cierto es que los relatos de inseguridad los habitantes de barrio Coronel Dorrego y zonas limítrofes se multiplican a diario: arrebatos en las calles, motochorros armados circulando a toda hora a la espera de sus víctimas, tiroteos permanentes, ingresos a domicilios, patadas y piedrazos a los frentes de las viviendas para amedrentar a los vecinos, y lo que es peor, la impunidad y falta de respeto total a la autoridad policial que intenta patrullar la zona.

Sin ir más lejos, este lunes por la tarde noche, en un intento de detención de menores en motos que evadieron un control policial, terminó con una revuelta social y un enfrentamiento entre vecinos de una zona de barrio Coronel Dorrego y la Policía cuando los habitantes de la zona intentaron frenar el accionar policial.

Según indicaron los vecinos, totalmente atemorizados y en el anonimato, “el barrio está tomado por delincuentes y las zonas peligrosas todo el mundo sabe cuales son”, hasta tienen identificados los mismos vecinos a los delincuentes que imparten terror a los tiros.

Este martes por la mañana, desde la vecinal Central Guadalupe, y en el marco de los anuncios por los festejos del día de la primavera, los referentes barriales dejaron marcada su postura respecto a la inseguridad que se vive a diario en barrio Coronel Dorrego y que tiene en jaque también a todos los vecinos de Guadalupe.

“Desde mi punto de vista es necesario un cambio copernicano en políticas de seguridad. Lo que se hizo hasta ahora con el objetivo de combatir la inseguridad no tuvo respuestas. Hace más de 20 años, el padre Trucco desde este mismo barrio, planteó una Santa Fe sin armas proponiendo una lucha sobre lo que estaba pasando con la situación delictual en la ciudad”, expresó Mariano Figueroa, síndico de la vecinal Central Guadalupe, ubicada en calle Javier de la Rosa 1.055.

“Hay que convocar a todos los sectores y dialogar, a los vecinos, a la iglesia, a las instituciones y a las organizaciones sociales y políticas. Esto no da para más y hoy los vecinos de Guadalupe no pueden vivir en paz, no pueden salir a caminar por sus veredas, no pueden transitar tranquilos en ningún horario del día por las calles; tienen miedo”, continuó agregando el vecinalista.

Respecto a la situación de la comisaría 8va y su accionar en la actualidad de inseguridad, definieron como “inhumana” la realidad laboral de los policías. “La estructura de la comisaría está totalmente deteriorada, sin las condiciones mínimas de trabajo. No tienen computadoras ni hojas para tomar las denuncias; es más, los mismos vecinos donan hojas para que los policías trabajen. Cualquiera que pase por el frente de la seccional policial se la va a confundir con un desarmadero por la cantidad de autos abandonados estacionados“, describió Figueroa.

“Tenemos desde la vecinal una comisión de seguridad que trabaja codo a codo con el jefe de Policía de la Comisaría 8va, pero sin una política activa a nivel provincial tenemos una limitante constante. La vecinal hace lo que puede, pero hace falta un cambio profundo”, finalizó el referente vecinal.

Con info de UNO Santa Fe

 

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