En la capital nacional, organizaciones indígenas volvieron a movilizarse contra el “Día de la Raza”. Pese al intento policial de impedir que la columna avanzara por la calle, la movilización logró continuar su marcha.
El 12 de octubre, las calles de la Ciudad de Buenos Aires volvieron a ser escenario del contrafestejo, una jornada de lucha y memoria frente a la celebración de la conquista de América. Durante la movilización que partió desde el Congreso, la Policía de la Ciudad intentó impedir que las y los manifestantes marcharan por la calle. Sin embargo, no logró detener la columna, que resistió la imposición policial y sostuvo su derecho a ocupar la calle.
La convocatoria de este año se realizó bajo la consigna “¡Nada que celebrar, muchas luchas que sostener!”. La jornada reivindicó la resistencia de los pueblos originarios frente al colonialismo, el racismo y el despojo territorial. Lejos de conmemorar una supuesta llegada de la civilización, el contrafestejo recupera las voces de quienes resistieron la invasión, la esclavización y el genocidio, y de quienes siguen defendiendo sus territorios, sus culturas y sus derechos.
El intento de limitar la movilización volvió a poner en escena la disputa por el espacio público y el derecho a la protesta. Frente al control policial, la marcha sostuvo su presencia en las calles y reafirmó que la memoria de los pueblos no se silencia ni se reduce a una ceremonia, se construye colectivamente, con organización y resistencia.







Fuente: Página 12
