El secretario de Hacienda abrirá, por tercer año consecutivo, el tratamiento de la ley de leyes, en momentos donde el mercado pone reparos sobre el nivel de actividad. Para el próximo año, el proyecto tiene una previsión de 4% de expansión.
Carlos Guberman asistirá este martes a la Cámara de Diputados para defender un Presupuesto 2027 cuyas proyecciones de crecimiento llegan al Congreso más exigidas que cuando el Gobierno presentó el proyecto.
El secretario de Hacienda será el primer funcionario nacional en sentarse ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda, convocada oficialmente para las 12 en el Anexo C de la Cámara baja. El miércoles, a las 10, continuará la ronda con otros funcionarios que todavía no fueron citados.
Será, además, la tercera exposición consecutiva de Guberman para explicar las cuentas de la gestión de Javier Milei. Y esta vez el debate empezará con un antecedente inmediato: buena parte de las variables que Hacienda defendió hace un año para elaborar el Presupuesto 2026 fueron posteriormente corregidas por el propio Poder Ejecutivo.
Un año después
En octubre de 2025, Guberman llegó a la misma comisión con una previsión de crecimiento de 5% para 2026, inflación de alrededor de 10% y la continuidad del superávit fiscal como núcleo de la política económica.
El escenario cambió desde entonces. El proyecto que ahora irá al debate parlamentario estima que 2026 terminará con un crecimiento de 3% y una inflación de 29%, frente al 5% y 10,1% respectivamente que habían sido utilizados para construir el presupuesto de este año. También corrigió el dólar esperado para diciembre, desde $1.423 en el proyecto anterior hasta $1.600.

2026 todavía no terminó, pero establece el piso de partida en la discusión que comenzará esta semana en el Congreso. Y si bien el propio Gobierno revisó sustancialmente los supuestos con los que había proyectado las cuentas fiscales, más todavía lo hizo el mercado que en esta última semana puso en duda que la actividad repunte lo suficiente en el último tramo del año.
Contraste con las proyecciones privadas
La Oficina de Presupuesto del Congreso difundió el último viernes su análisis sobre la ley de leyes para 2027 y confrontó los números oficiales con las últimas estimaciones disponibles.
Hacienda proyecta 3% de crecimiento para este año y 4% para 2027. El REM, publicado por el Banco Central la semana pasada, redujo su previsión de 2026 a 1,5% y espera 2,5% para 2027. Además, el Banco Mundial calcula 2,1% y 3%, respectivamente.
La distancia también aparece en las variables nominales del año próximo. El proyecto prevé una inflación de 18% a diciembre de 2027 y un dólar de $1.847,6; la mediana del REM ubica esas variables en 21,2% y $2.008,5. Para 2026, en cambio, las diferencias se redujeron: Hacienda calcula 29% de inflación y un dólar de $1.600, frente a 30% y $1.614,3 del relevamiento privado.

La propia OPC incorporó una advertencia sobre la actividad. Con el crecimiento observado durante el primer semestre, calculó que para alcanzar el 3% anual previsto por Economía el PBI debería avanzar alrededor de 3,9% interanual durante la segunda mitad del año. También aclaró que el proyecto fue confeccionado antes de conocerse los datos completos del segundo trimestre.
Después llegaron nuevos registros del INDEC. En julio, el EMAE cayó en julio 1,4% interanual y 2,9% desestacionalizado contra junio. En agosto, la industria manufacturera retrocedió 3,2% frente al mismo mes de 2025 y acumula una baja de 2,7% en ocho meses; la construcción cayó 4,4% interanual.
La regla del déficit cero
El punto que no cambió entre las tres presentaciones de Guberman es la regla fiscal. En su primera exposición, en octubre de 2024, la definió como “innegociable” y sostuvo que los gastos debían limitarse a los recursos disponibles. El mismo principio quedó después incorporado expresamente a la Ley de Presupuesto 2026 y vuelve a encabezar el proyecto para 2027.
Sobre esa base, el Ejecutivo proyecta para el año próximo un superávit financiero de $3,3 billones para el Sector Público Nacional, equivalente a 0,2% del PBI. Para la Administración Nacional, después de las transferencias al resto del sector público, el saldo positivo previsto es mucho menor: alrededor de $0,2 billones.
La OPC calcula en su informe que, utilizando una inflación promedio de 21,1%, los ingresos de la Administración Nacional deberían aumentar 3,5% real y los gastos 3,4%. A su vez, la presión tributaria nacional pasaría de 21,06% a 21,70% del PBI, impulsada por Ganancias, IVA, Combustibles y comercio exterior. Excluido el año excepcional de la pandemia, el organismo señaló que, en ese caso, el aumento de 0,64 puntos sería el mayor desde 2012, aunque el nivel seguiría debajo del promedio de la última década.
Esa relación entre actividad y recursos será uno de los puntos sensibles de la exposición. El Presupuesto necesita que la economía acelere y que la recaudación crezca en términos reales para sostener simultáneamente el mayor gasto previsto y la regla de superávit.
Así, este martes, Guberman volverá al Congreso con la misma regla fiscal que viene defendiendo desde 2024, pero con una discusión diferente por delante. También será el marco de una discusión política más amplia ya iniciada por universidades, discapacidad, reforma electoral y obras provinciales: cualquier modificación que implique mayores erogaciones deberá convivir con la cláusula que obliga a cerrar el ejercicio equilibrado o superavitario.
Fuente: El Litoral
