En su tradicional columna el periodista Gustavo Castro analiza los últimos acontecimientos que se han producido en el país, saqueos si o saqueos no, robos organizados, y si realmente están dadas las condiciones para un estallido social como en 1989 o del 2001.

“Es interesante intentar ofrecer alguna precisión al respecto del fenómeno que estamos viendo en las últimas horas sobre lo que se discute si son saqueos o robos organizados con un componente meramente delictual, porque la palabra saqueos en Argentina nos remite a estallidos sociales y lo que estamos viendo hoy sería no tratarse de eso”.

“La situación económica del país es dramática es crítica, la inflación altísima nos garrotea el lomo diariamente cada vez que tenemos que ir al super o al almacén es una película de terror. Esto impacta especialmente en la franja de menores ingresos de la sociedad, con lo cual tenemos una coyuntura crítica. Ahora lo que vimos en las últimas horas no parece condecirse  con un escenario de estallido social o de saqueos producto de un estallido social”.

“Para que se entienda, vamos a dos momentos históricos en donde efectivamente se produjeron estallidos sociales y saqueos entendiéndolos como robos a gran escala en algunos casos organizados y otros como meras estampidas de desesperación de los sectores más sumergidos de la sociedad , año 1989 gobierno de Raúl Alfonsín en su salida con la hiperinflación que fue de más del 1.000% de inflación anual, había desabastecimiento se vendia solo un producto por persona, las góndolas estaban vacías pues quienes tenían los productos no lo querían vender y los que querían comprarlos se llevaban lo más posibles con un factor político que no era menor el gobierno de Alfonsín había decidido realizar las elecciones tempranamente y lo que terminó ocurriendo luego de la derrota del radicalismo de Angeloz a mano de Carlos Menem se produce un vacío de poder porque el transito al 10 de diciembre era muy lejano en una democracia muy joven y muy débil aún , adelantan la entrega del mando en este contexto”.

“Vamos al año 2001 no teníamos hiperinflación pero si teníamos una hiper desocupación un 20% de desocupación además un entramado de protección por parte del Estado inexistente lo que había era un puñadito de planes Trabajar de $200 por mes no existía la AUH ni el plan Progresar, el Potenciar Trabajo, ni el Salario Social Complementario, no existían los movimientos sociales para canalizar las demandas de la gente más humilde. Era una situación verdaderamente extrema en materia de daño social sin nada para agarrarse para salir de una situación tan crítica, también tuvimos el corralito que fue una confiscación del dinero de los ahorristas de los cajeros automáticos, pensemos que el nivel de bancarización en aquel tiempo era muchísimo menor con un gobierno extremadamente débil mucho más que el actual con un presidente que declara el estado de sitio cuestión que Patricia Bulrich pedia ayer , Bulrich que fue Ministra de ese gobierno de Fernando De La Rua , se declaró el estado de sitio el 19 de diciembre 2001 se produce un cacerolazo en contra del gobierno, muertos y al día siguiente la batalla en las calles y decenas de muertos producto de la represión, eso determina la caída del gobierno”.

“Vamos a la situación actual: ¿tenemos un gobierno débil? Sí, ¿tenemos una inflación altísima? Si, ¿tenemos una situación realmente angustiante? Si. Ahora es un gobierno que sigue siendo competitivo electoralmente que tiene un Estado con sus problemas pero que todavía ofrece una cobertura importante a los sectores más humildes, por ejemplo en el 2001 solo había un 50% de personas que se jubilaban. Lo que se diferencia es que en el 89 y en el 2001 era que había hambre extendida a amplios sectores de la sociedad. En los episodios de las últimas horas aparecen robos organizados con un componente delictivo tal vez con un aliento político en el contexto electoral que estamos viviendo no intentando bajar el nivel de preocupación sino para distinguir estos fenómenos que son diferentes”.

Escucha la columna de Gustavo Castro

 

Comenta sobre esta publicación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *