Los dirigentes tatengues trabajan para saldar la deuda con Gustavo Munúa, y así solucionar el conflicto planteado en el orgnismo del fútbol mundial.

Como en los últimos mercados de pases, Unión llegó a este con una inhibición en FIFA. Esta fue una cuestión que en su momento derivó en una queja pública de Cristian González.

Es que Kily en los dos últimos mercados de pases estuvo hasta último momento con la incertidumbre sobres si podría o no utilizar a los refuerzos, en los partidos ante Racing, para el inicio de la Copa de la Liga 2023 y 2024.

En esta ocasión, el inconveniente radica en una deuda por premios con Gustavo Munúa, el exentrenador de Unión. La misma se habría generado por la Copa Sudamericana 2022, donde el equipo llegó hasta los octavos de final, donde quedó eliminado a manos de Nacional.

Diez en Deportes accedió a la información que el pago a Munúa estaba supeditado al abono de una importante cuota de Racing por la compra de Juan Ignacio Nardoni.

Más allá que esta ya se hizo efectiva, la misma habría sido en pesos y Unión debe abonar en dólares, con lo cual el mismo presidente Luis Spahn se encuentra trabajando en el tema, sin el apuro de otras situaciones, debido a que restan varias semanas para la reanudación de la competencia, donde no podría utilizar ante Estudiantes los refuerzos, tomando como referencia que hasta aquí solamente llegó el extremo izquierdo José Vanetta.

FUENTE: LT10

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