La pena también se le impuso por otros delitos que cometió en el marco de disputas de poder con otro grupo relacionado al club, entre ellos, una tentativa de homicidio, un intento de usurpación y abuso de armas.

Brian Emanuel “Chucky” Ríos, fue condenado a ocho años y seis meses de prisión por haber sido uno de los jefes de una asociación ilícita. El grupo delictivo estaba formado por integrantes de la facción simpatizante del Club Atlético Colón popularmente conocida como La Negrada. La pena también fue impuesta por otros delitos, entre ellos, una tentativa de homicidio, un intento de usurpación y abuso de armas.

Ríos además fue inhabilitado para concurrir a espectáculos deportivos por 16 años, así como para desempeñarse como colaborador, dirigente, concesionario, miembro de comisiones o subcomisiones o contratado por cualquier título por entidades deportivas por el mismo plazo. A su vez, fue declarado reincidente en función de antecedentes penales condenatorios.

La sentencia fue dispuesta por el juez Lisandro Aguirre, en el marco de un juicio en el que se abreviaron los procedimientos que se desarrolló en los tribunales de la ciudad de Santa Fe.

Por su parte, la fiscal María Laura Urquiza realizó la investigación, la cual se enmarca en los objetivos priorizados por el MPA en su Plan de Persecución Penal.

En el marco del legajo, ya fueron condenados el otro jefe de la asociación ilícita, Diego Zabala, y las personas a las que se investigó como miembros. Todos pertenecían a la misma facción simpatizante.

Disputas de poder

La funcionaria del MPA indicó que “Ríos formó parte de un grupo criminal permanente, estable y organizado que funcionó entre el primer semestre de 2019 y octubre de 2022”. Remarcó que “junto con Zabala, estaba a cargo de impartir directivas con el fin de cometer diversos delitos en la capital provincial”. Al respecto, aseveró que “su accionar se enmarcaba en disputas de poder que mantenían con otra facción simpatizante del club Colón”.

Entre los hechos cometidos por la asociación ilícita, Urquiza destacó que “en mayo de 2019, Ríos y otros integrantes de la banda atacaron a un hombre con el fin de expulsarlo de una vivienda en la que él residía en el barrio Fonavi San Jerónimo”, y agregó que “tenían la intención de usurparla”. En tal sentido, afirmó que “si bien trataron de matar a la víctima mediante disparos de armas de fuego, logró sobrevivir gracias a la atención médica que recibió”.

Asimismo, expuso que “el jueves 17 de febrero de 2022 alrededor de las 17:00, cuatro integrantes de La Negrada llevaron adelante un amedrentamiento en las inmediaciones del estadio de fútbol del club, ubicado en J.J. Paso al 3.500”, y subrayó que “Ríos fue quien organizó esa situación violenta”.

La fiscal relató que “uno de los atacantes efectuó disparos con un arma de fuego que impactaron en una ventana de la sede”, y añadió que “los demás coautores amenazaron a los dirigentes de la institución”. En tanto, precisó que “además pintaron en la vereda un graffiti intimidatorio vinculado a que se les había prohibido el ingreso a un espectáculo deportivo programado para ese mismo día”.

Urquiza también refirió que “el hombre condenado hoy instó a que otros integrantes de la asociación ilícita dispararan con armas de fuego hacia la tienda de indumentaria deportiva lindante al estadio, lo cual se concretó desde un automóvil el domingo 13 de marzo de 2022”.

Por otro lado, la representante del MPA planteó que “al mes siguiente, bajo la determinación de Ríos, diferentes miembros de la banda delictiva hicieron un llamado indiscriminado al uso de la violencia por parte de un conjunto de simpatizantes de Colón que pretendieron ingresar por la fuerza al estadio”, y detalló que “querían participar de un encuentro futbolístico internacional para el que no tenían entradas”.

Juicio abreviado

Ríos reconoció su responsabilidad penal como jefe de una asociación ilícita. A su vez, admitió expresamente la coautoría de una tentativa de homicidio agravado (por el uso de arma de fuego); una tentativa de usurpación agravada (por el uso de arma de fuego); coacciones agravadas (por el uso de arma de fuego y por haber sido con el propósito de que la víctima abandone su lugar de residencia habitual); abuso de armas agravado (por haber sido en circunstancias previstas por la ley nacional de Espectáculos Deportivos número 23.184); abuso de armas simple; amenazas, e instigación a la violencia colectiva.

Junto con su abogado defensor, el condenado aceptó la atribución delictiva realizada por la Fiscalía, la pena impuesta y la decisión de abreviar los procedimientos del juicio.

Por otro lado, Urquiza mencionó que “el hombre al que Ríos trató de matar fue notificado sobre lo resuelto y manifestó su conformidad”.

Fuente: Sin Mordaza

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