¿Qué puede causar el humo en la salud?

El humo de la quema está presente en la ciudad de Santa Fe desde hace varios días. Qué puede provocar en nuestro organismo. A quiénes afecta más.

El humo de la quema de pastizales que ocurre en la zona del delta del Paraná y que se dan no solo en la vecina ciudad de Paraná en Entre Ríos, en el sur de la provincia, en Rosario y acá en la ciudad de Santa Fe, está inundando el ambiente de manera constante. Según la pagina del Ministerio de Salud de la Nación, el humo que nosotros vemos se trata de los denominados incendios silvestres que se producen en general en tiempos de sequía, cuando la vegetación está más seca y presenta un mayor riesgo de combustión. Se caracterizan por propagarse rápidamente y sin control por la vegetación.

Pueden ser incendios forestales, de arbustos, de pastizales o de turba. Las causas pueden ser naturales (por la caída de un rayo, por ejemplo) pero más frecuentemente son causados por los seres humanos por negligencia o de manera intencional.

En nuestro país en general se producen lejos de las zonas pobladas o con poca densidad de población y principalmente en determinadas regiones: en la Patagonia (Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur), al Centro (Córdoba, La Pampa, Entre Ríos y Santa Fe) y en Cuyo (Mendoza, San Juan y San Luis).

Pero… ¿cuáles son las consecuencias para nuestra salud?

Las quemaduras en la piel producidas por el fuego pueden ser muy graves. Asimismo, el humo generado por el incendio afecta las vías aéreas, pudiendo causar asfixia, e irritar los ojos ya que los gases emanados por el incendio son, por lo general, tóxicos.

Las cenizas que resultan del incendio también son irritantes para la piel, nariz y garganta. Por otro lado, los incendios y los humos tóxicos pueden empeorar enfermedades crónicas del corazón y de los pulmones.

También los incendios pueden causar muerte por asfixia a causa de la inhalación de humo o como resultado de las quemaduras.

Medidas de prevención

Alejarse del foco del incendio: Las quemaduras pueden ser de varios niveles, desde superficiales a muy graves. Siempre deben ser tratadas por un médico.

Prevenir problemas respiratorios: Los gases emanados por el fuego pueden ser muy tóxicos y causar asfixia, por lo que se recomienda poner un paño seco contra la boca y moverse al ras del piso, ya que el humo tiende a subir. Además, el humo puede permanecer en el ambiente luego del incendio, por lo que se recomienda usar una mascarilla para evitar la inhalación de humo y polvo.

Evitar lesiones: Por la caída de ramas o derrumbes de una propiedad en llamas. Se recomienda tener cuidado al caminar y de ser posible evitar correr.

Fuente: UNO Santa Fe

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