Los tradicionales bailes fueron suspendidos por 15 días en tanto se trabaje en conjunto para solucionar los inconvenientes que se generan a la salida de los mismos. Directivos del club tomaron la palabra.

Luego de la última balacera a la salida del baile de Villa Dora, que terminó con una persona herida, la Municipalidad de Santa Fe decidió suspender los eventos en el club.

Tanto la comisión directiva del club como los vecinos de barrio Sargento Cabral se encuentran en un conflicto constante en el que no llegan a un acuerdo para convivir, ya que los vecinos pidieron expresamente que los bailes sean trasladados al predio que el club tiene en Monte Vera.

En tanto, desde el club, aseguran que tienen las habilitaciones pertinentes -como Club Social, Deprotivo, Cultural con fines benéfico-, y que respetan todas las normativas para desarrollar los tradicionales bailes de los domingos, con los cuales solventan las actividades deportivas.

“En un momento deslizamos la posibilidad de parar la pelota y ver qué podíamos hacer para que esto mejore. Si quisiéramos ser parcos, decimos que no tenemos nada que ver porque pasó afuera, pero nos hacemos cargo porque yo soy vecino del club y sabemos lo que es vivir en un barrio con un club que tiene la vida social y el baile, que no es fácil para gente de edad y gente que no quiere al club”, declaró por LT10 Adrián Ramseyer presidente del club.

“Les molesta todo, que jueguen al voley, que estacionen en la mano que no se puede. Los martes y jueves que se juega el minivoley, que son todos chicos menores de 12 años, la salida es como la de la escuela, hasta que el chico no se sube al auto no avanza” agregó sobre una situación a diario.

En consecuencia, los directivos sostienen que “si se va el baile muere el club, porque se solventa por un presupuesto que da el baile”.

Con respecto a los controles, desde el club, aseguran que desde el primer hecho incrementaron los mismos y sumaron los de alcoholemia, de motos, “pero no alcanza porque se dieron estos hechos”. Por eso, proponen hacer un “vallado, cerrar cuatro calles con dos policías en cada uno e impedir que la gente ingrese en motos y autos”.

Hasta el momento, cuentan con ocho efectivos policiales en la vereda y que caminan la zona, más tres patrulleros que dispone la Seccional 5ta, y adentro hay 12 uniformados dando vueltas en el salón.

Por último, Ramseyer reflexionó que no viven del club, y que “si todo lo que hicimos como estructura, deportivamente, es manchado por dos loquitos que vienen a tirar tiros a la salida del baile, así estamos como sociedad”.

Fuente: LT10