¿Los cigarrillos electrónicos dañan la salud?

El doctor Daniel Buljuvacich, médico, especialista en neumonología, analizó a fondo esta nueva moda, promocionada en muchos casos por el cine.

Luego de profundos análisis sobre la información publicada sobre dispositivos electrónicos de liberación de nicotina (DELN), las principales sociedades científicas de neumonología y cirugía torácica de la región ibero–latinoamericana advirtieron que estos aparatos no son seguros, no han demostrado efectividad para dejar de fumar y evidencian efectos adversos en el corto plazo.

Aseveraron que el tratamiento más eficaz y seguro para ayudar a los fumadores a abandonar el consumo es la combinación de asesoramiento psicológico y tratamiento farmacológico. Existen tres opciones de tratamiento farmacológico con efectividad demostrada: terapia sustitutiva con nicotina (chicles, parches, comprimidos, caramelos, inhaladores y aerosol), bupropion y vareniclina. Todos ellos utilizados a dosis y tiempo estándar son capaces de duplicar y hasta triplicar las posibilidades de dejar de fumar.

Además, con los DELN no se puede descartar la aparición de efectos adversos a mediano–largo plazo, hoy desconocidos, y es por ello que se advirtió a los profesionales sanitarios que no recomienden la utilización de este tipo de dispositivos en ningún caso.

Conocida esta declaración, Rosario3.com consultó al doctor Daniel Buljuvacich, médico, especialista en neumonología, presidente del Congreso Argentino de Neumonología a realizarse en Rosario, quien sostenía: “Todos los dispositivos electrónicos de liberación de nicotina están prohibidos en el territorio del país por la agencia reguladora de medicamentos y alimentos. La discusión de si se puede consumir en lugares públicos ya debería estar totalmente aclarada y se deberían hacer cumplir las normas”, indicó.

– ¿Qué ocurre en otras partes del mundo?

– En el mundo se están levantando voces de alarma sobre los efectos de este elemento sobre el cual desde hace tiempo nosotros venimos insistiendo y sólo recibimos como respuesta agresiones de quienes no entienden que nosotros no estamos en contra de, sino a favor de la salud pública y la emanación del cigarrillo o de los dispositivos pone en peligro la salud del usuario y de quienes conviviendo con él estamos cerca. No tenemos ningún interés económico; pero sí lo hay de quienes están detrás del cigarrillo electrónico que son nada más y nada menos que las mismas tabacaleras. Para que nos hagamos una idea se trata de un negocio de 10.000 millones de dólares.

– ¿Se está promocionando su uso?

– Por supuesto. Seguimos viendo que el cine en todas sus formas sigue promocionando en forma encubierta el fumar. Se usa la ficción para crear el deseo de fumar, se lo hace más incluso que en la vida real. Y siempre que algo es inusual o exagerado a nosotros se nos abre la duda sobre las verdaderas intenciones que va sin dudas más allá de mostrar el cigarrillo y el acto de fumar como algo glamoroso. Yo creo que más que glamoroso se está enviando un mensaje en favor del deterioro de la salud. Estamos frente a una adicción socialmente aceptada que ocasiona daños irreversibles en la salud no ya de quien consume sino además perjudica a quienes rodeamos a ese fumador. Que quede claro que nosotros hablamos de una enfermedad y no es una enfermedad cualquiera, se trata de una enfermedad con una alta prevalencia, el 25% de la población está enferma de tabaquismo que causa la muerte a uno de cada dos consumidores. Si hoy logramos que dos personas se movilicen y dejen de fumar hemos logrado salvar una vida.

– ¿Cuáles son los pasos a seguir luego de esta declaración de las sociedades científicas?

– Lo que nosotros hacemos frente al cigarrillo electrónico a partir de esa declaración en la que participamos en su redacción desde la Sociedad Argentina de Medicina Respiratoria y las demás entidades científicas ibero-latinoamericanas es seguir advirtiendo que es nocivo, como es peligroso agregar otros productos dentro del mismo como la marihuana. La recomendación hoy es NO CONSUMIR cigarrillos electrónicos hasta que se compruebe que afectan la salud tanto como el cigarrillo.

Lo que las sociedades científicas sostienen es que existen tratamientos que evidencian su efectividad y su seguridad para dejar de fumar. Y que hay profesionales capacitados que pueden ayudar a quien se siente impotente de dejarlo: consulten y pregunten por lo mejor que pueden hacer para dejar de fumar. Sugerimos que no lo intenten en soledad, les va a resultar desgastador y poco eficiente; déjense ayudar y no busquen soluciones mágicas que no las hay. Nadie sale de un día para el otro de una adicción y sin ningún esfuerzo.

 

Doctor Daniel Buljuvacich | especialista en Neumonología | Matrícula: 8641 Presidente del Congreso Argentino de Medicina Respiratoria que se realizará en Rosario desde el 31 de octubre al 3 de noviembre de 2019.

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