En dos semanas vence la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Nación en el conflicto por la reapertura paritaria del transporte de todo el país. Y sobrevuela nuevamente un escenario de tensión ante la disparada de costos y la escasez de subsidios federales.

Mientras los intendentes de Santa Fe, Rosario y Córdoba activan un nuevo lobby para conseguir fondos de la Casa Rosada, los empresarios del sector estiman que el boleto debería subir de los actuales $69,50 a $85 para evitar un fuerte deterioro en el servicio.

“El conflicto nunca desapareció, siempre estuvo latente, pero se agotan los plazos”, advirtió el presidente de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap), Gerardo Ingaramo.

El titular de Fatap recordó que el próximo 24 de agosto vence la conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral ante la amenaza de paro nocturno de los choferes nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) por el reclamo del pago de un bono de unos 25 mil pesos y reapertura de paritarias.

“En principio ese día el gremio volverá a exigir el pago de esa suma y las empresas de transporte no están en condiciones de abonarlo. Con lo cual, si no llegan más subsidios seguramente habrá conflicto”, proyectó el dirigente.

Todas las miradas de las empresas del sector están puestas en el ministro de Economía, Sergio Massa. No sólo porque concentra el poder de decisión sobre el gasto público del país sino por su rol anterior como presidente de la Cámara de Diputados.

Como titular de la Cámara baja bendijo un dictamen de la comisión de Transporte que le asignaba unos 59.500 millones de pesos en subsidios a los colectivos del interior. El proyecto se frenó en el Congreso y por decreto el gobierno se comprometió a liberar sólo 38.000 millones.

“Faltan 20 mil millones de pesos para estar como proyectábamos en marzo”, precisó Ingaramo. “Nos dicen que eso puede salir vía reasignación presupuestaria del jefe de Gabinete, pero la realidad es que la llave para destrabar todo la tiene Massa”, agregó.

Ingaramo resaltó que la intención de los empresarios del sector “no es aumentar la tarifa que pagan los pasajeros, sino poder cubrir la suba de costos que se fue a las nubes con los subsidios comprometidos por el Estado”.

Fuente: Sin Mordaza