Cuatro de cada 10 argentinos aumentaron de peso durante la cuarentena

Una encuesta deja al descubierto los hábitos alimenticios y la actividad física que tuvieron algunos argentinos durante más de 230 días en pandemia.

Una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 12 de noviembre como el “Día Mundial contra la Obesidad”, con el objetivo de concientizar a la población sobre cómo prevenir y tratar el sobrepeso.

En este contexto, la Universidad Abierta Interamericana (UAI) realizó una encuesta para analizar hábitos alimenticios durante el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) y el ejercicio físico. La misma consistió en relevar las respuestas de 500 personas mayores de 16 años residentes en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Uno de los aspectos más relevantes del estudio es que el 40,3% de los encuestados aseguró que mantuvo su peso durante el aislamiento, mientras que el 38,5% dijo haber aumentado. El 17,3% se autopercibe “más flaco” y el 4% se mantuvo al margen de la respuesta.

Estas cifras dejan al descubierto que 4 de cada 10 argentinos aumentaron de peso en los 230 días de cuarentena que abarca esta encuesta.

En cuanto a qué grado de preocupación respecto de su peso tiene, la respuesta mayoritaria de la gente fue estar «poco preocupado» con el 30,5% de los votos. Seguida de «muy» y «bastante» preocupados (24,4% y 22,5% respectivamente) y los más relajados (sin preocupaciones) con el 15,2%.

Los encuestados percibieron que aumentaron el consumo de frutas y verduras (35,4%), que toman más agua (20,5%), dejaron las harinas (16,7%) y dejó las gaseosas (8%), entre otras respuestas.

Cuando se les preguntó sobre el mayor o menor consumo de ciertos alimentos durante el aislamiento en relación a lo previo, los productos en los que el porcentaje de respuestas en que bajó la cantidad de ingesta fueron: comida chatarra (56%), frituras (48,8%), alcohol (42,4%) y gaseosas (44,8%); mientras que los que obtuvieron el mayor porcentaje de respuestas que se consumieron de igual manera antes y durante el ASPO fueron: Panificados (42,3%), chocolates y dulces (42,2%), snacks (54,8%), frutas y verduras (46,2%) y agua (44,2%).

El 54,9% dijo no realizar ejercicio físico y el 45,1% sí. La mayoría dijo caminar (54,6%), hacer cinta o bicicleta (17,2%), running (16,5%) y musculación con aparatos (4,8%), entre otros. Quienes practican, lo hacen en un 42,4% entre dos y tres veces por semana, 25,7% más de cuatro, 14,9% una vez, 13,9% todos los días y 3,2% sólo los fines de semana.

En cuanto al consumo de bebidas durante el aislamiento, las respuestas indicaron que la mayoría aumentó la ingesta (52,4%). Para el 33,7% “se mantuvo igual”, mientras que “disminuyó” la toma de alcohol para el 11,1%. Igualmente, la mayoría (61,3%) dijo no tomar, mientras que el 38,7% sí lo hace. De esos, el 52,5% dijo que lo hace entre dos a tres veces por semana, mientras que las respuestas que siguieron fueron: una vez por semana (19,1%), todos los días (11,7%), más de cuatro veces (9,9%) y solamente los fines de semana (6,8%).

La bebida más consumida por los argentinos es el vino (54,1%), seguido de la cerveza (35,3%), bebidas blancas (3,4%), champagne (2,5%) y aperitivos como el Fernet y Gancia (2,1%).

Fernando Filippini, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Abierta Interamericana advirtió por LT10 que «el problema está en que deberímos tener al menos media hora de actividad física diario. Sólo con dieta no perdemos pesos, sólo con actividad física no perdemos peso. Hay que cambiar hábitos lo que significa comer mejor, más sano y tener una actividad física relativamente importante».

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