Clásico Cordobés, y una final para saber quien será el Campeón

Piratas y Matadoras. Talleres y Belgrano. El próximo sábado una de ellas levantará la copa: que sea la del fútbol, el respeto y la no violencia. Una nueva chance para volver a ser el ejemplo.

El sábado, las dirigidas por Miqueas Russo, tendrán una especie de revancha de lo que fue el partido por la segunda fecha del torneo, donde Belgrano se impuso por 3 a 1.  Será el segundo derby del año, el partido será en la cancha de Medea a partir de las 17:00hs.

Las Piratas son las ultimas campeonas de la Primera división de la Liga Cordobesa, y vienen de imponerse 4-1 frente a Mataderos. Por su parte, Las Matadoras, derrotaron 2-0 a Union Florida por la misma instancia.

HISTORIAL:

En total fueron 18 los partidos entre Belgrano y Talleres, con 12 victorias Celestes y 6 empates. Pero de los últimos 11, hubo 5 igualdades. Las Matadoras nunca pudieron arrebatarle la victoria, pero son el equipo que más puntos les sacó en estos años.

El fútbol femenino es la esperanza de erradicar los vicios naturalizados como “argentinidad”. De eliminar esa suerte de violencia con una máscara de idiosincrasia que nos ha hecho creer siempre que el odio por el rival nos enaltece como hincha, como equipo, como argentinos y argentinas. Y la violencia del fútbol está a la orden del día; apretando, acaparando e intentando meterse en un terreno que no es bienvenido. Y nunca lo será. No le alcanza con su cancha, que quiere venir a ensuciar la nuestra.

El sábado se escribe una nueva página del superclásico cordobés. Talleres y Belgrano jugarán la final por la Copa Córdoba. Las redes arden, como en toda previa en tiempos táctiles y millenials. El azul se mezcla con el celeste, Barrio Jardín con Alberdi. Las arengas a sus clubes se unifican por la paz y el respeto para que todo sea una fiesta. El mensaje es claro: misoginia, racismo, homofobia y discriminación no van a pisar la cancha. Ni pisarla, ni ensuciarla.

Y ahora es cuando deja de ser un deporte, y el fútbol se vuelve un factor de cambio y un agente social. Es transversal, guste a quien le guste, también es y será de ellas. Para siempre. Cuando se pisa una pelota, se habla, se dice, grita, se expresa. Y aún más si quien la pisa es una mujer.

Foto: Diario La Voz.

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